Prueba de constancia y amor por hacer lo que amas.

La constancia de este muchacho y el amor y paciencia de los padres hicieron posible que realizará el sueño de poseer su propio restaurante, donde, además de servir desayuno y comidas, el dueño saluda a cada uno de sus clientes con un abrazo afirmando que los abrazos curan y sanan incluso más que la comida.